La DGT impondrá multas de hasta 200 euros y retirará 4 puntos a los conductores que incumplan estas dos normas

En 2025, la Dirección General de Tráfico (DGT) ha reforzado las normativas de circulación en España para mejorar la seguridad vial y proteger a los usuarios de la vía. Estas reformas incluyen sanciones económicas y pérdida de puntos del carné para aquellos conductores que no respeten las nuevas reglas. Entre las más destacadas, dos normativas han generado especial interés debido a las multas de hasta 200 euros y la retirada de 4 puntos.
Uso obligatorio del cinturón de seguridad
El cinturón de seguridad sigue siendo uno de los elementos más básicos y efectivos en la prevención de accidentes graves. Según las nuevas medidas, no utilizar este dispositivo o no asegurarse de que todos los ocupantes del vehículo lo lleven puesto resultará en una sanción económica de 200 euros y la pérdida de 4 puntos del permiso de conducir. Esto incluye también el uso inadecuado, como llevarlo mal colocado, lo que impide su función protectora.
La DGT insiste desde hace años en que el cinturón reduce hasta un 50% el riesgo de muerte en colisiones graves. Sin embargo, todavía se detectan numerosos casos de incumplimiento. Tanto en vías urbanas como interurbanas, el cinturón es obligatorio en todo momento. La normativa incluye a los pasajeros de los asientos traseros, quienes también están sujetos a las mismas sanciones si no cumplen con esta regla.
Prohibición del uso del teléfono móvil al volante
Otra norma que sigue siendo motivo de preocupación es el uso del teléfono móvil mientras se conduce. A partir de este año, la DGT ha endurecido los castigos para quienes empleen dispositivos electrónicos sin un sistema de manos libres. Aunque muchos conductores son conscientes de los riesgos, el móvil sigue siendo una de las principales causas de accidentes.
El simple hecho de sujetar el móvil con la mano, incluso si no se está utilizando, puede acarrear una multa de 200 euros y la retirada de 4 puntos del carné. En campañas recientes, la DGT ha enfatizado cómo una distracción de solo tres segundos al volante equivale a conducir decenas de metros a ciegas. El objetivo principal de esta medida es erradicar las distracciones, que representan un porcentaje elevado de los incidentes de tráfico

Controles más estrictos y campañas de concienciación
La DGT ha anunciado que, además de reforzar las sanciones, incrementará los controles en carretera para garantizar el cumplimiento de estas normas. Estas campañas, realizadas tanto en zonas urbanas como interurbanas, estarán apoyadas por tecnologías avanzadas como cámaras y drones capaces de detectar infracciones.
Además, ponen énfasis en la educación vial, subrayando que tanto el cinturón de seguridad como la atención plena al volante son cuestiones de responsabilidad individual. La DGT también ha proporcionado datos sobre cómo estas infracciones afectan negativamente no solo a los conductores, sino también a terceros.
Repercusiones de no cumplir con la normativa
El incumplimiento de estas dos normativas puede tener graves consecuencias, más allá de la sanción económica y la pérdida de puntos. La acumulación de infracciones podría derivar en la pérdida total del carné, lo que obliga a realizar un curso de reeducación vial para recuperarlo.
Además del impacto en el permiso de conducir, estas sanciones pueden influir en la prima del seguro del coche. Las aseguradoras suelen penalizar a los conductores con historial de infracciones, incrementando los costos de renovación.
Objetivo de una mayor seguridad en las vías
Estas medidas no solo buscan castigar a quienes no cumplan con las normas, sino también fomentar un cambio de comportamiento entre todos los usuarios de la vía. El país ya ha dado pasos significativos en la reducción de accidentes, pero aún queda trabajo por hacer. Con estas sanciones, la DGT pretende concienciar sobre la importancia de una conducción responsable.
En definitiva, es fundamental que los conductores se mantengan informados y actualizados sobre los cambios en la normativa para evitar sanciones innecesarias y contribuir activamente a un entorno vial más seguro. Cumplir con estas reglas no debería ser visto como una obligación, sino como un acto de protección propia y hacia los demás.