¿Alguna información? ¿Necesitas contactar al equipo editorial? Envía tus correos electrónicos a [email protected] o ve a nuestro formulario.
Sexo y relaciones

¿No te interesa el sexo? 8 razones de la baja libido en las mujeres

La falta de deseo sexual en las mujeres es un tema que a menudo pasa desapercibido. Muchas personas lo consideran un tabú, pero es una realidad que afecta a un gran número de mujeres y puede impactar seriamente en su calidad de vida y relaciones de pareja. Comprender las posibles causas detrás de este problema es clave para abordarlo de manera efectiva.

Cambios hormonales: un enemigo invisible

Las hormonas juegan un papel crucial en el deseo sexual. Cambios como los provocados por embarazo, menopausia o incluso el uso de anticonceptivos hormonales pueden alterar el equilibrio hormonal. Estos desajustes producen una disminución de estrógeno o testosterona, disminuyendo el interés en la actividad sexual. Las mujeres en etapa de lactancia, debido al aumento de la prolactina, también experimentan una reducción en su libido.

Estrés y ansiedad: el impacto del día a día

El estrés de la vida diaria puede ser un asesino del deseo sexual. La saturación mental, combinado con preocupaciones laborales, familiares o económicas, desvía la atención y energía que normalmente podría estar destinada a la vida íntima. La ansiedad, además, puede alimentar un ciclo negativo, creando más tensión en lugar de permitir disfrute.

Problemas en la relación de pareja

La calidad de la conexión emocional con tu pareja afecta directamente el deseo sexual. Desacuerdos sin resolver pueden generar frustración, mientras que una comunicación deficiente lleva a malentendidos y desconexión, creando una barrera emocional. Si uno de los dos se siente ignorado o invalidado, el resentimiento puede crecer y apagar el interés por la intimidad. Pequeños gestos diarios, como expresar gratitud o mostrar interés genuino, pueden marcar la diferencia en reconstruir una conexión perdida. Sin esta base sólida de confianza y apoyo mutuo, es común que esa chispa inicial se desvanezca.

Medicamentos: los efectos secundarios ocultos

Ciertos medicamentos pueden influir de manera inesperada en la libido, afectando el bienestar sexual de quienes los toman. Por ejemplo, algunos antidepresivos, especialmente los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), pueden reducir el deseo sexual al alterar los niveles de neurotransmisores en el cerebro. Asimismo, los anticonceptivos hormonales pueden causar una disminución de testosterona, hormona clave para el deseo sexual, mientras controlan la ovulación. Por otro lado, medicamentos para la presión arterial, como los betabloqueadores, pueden reducir el flujo sanguíneo, lo que impacta tanto el interés como la respuesta sexual.

Foto Freepik

Problemas físicos y de salud

Condiciones de salud como diabetes, hipotiroidismo o enfermedades autoinmunes pueden dificultar tanto el deseo sexual como la sensación física. Además, molestias locales como la sequedad vaginal o el debilitamiento de tejidos vaginales pueden hacer que la experiencia sea incómoda o incluso dolorosa, desalentando cualquier avance sexual.

Autoestima en declive

La manera en que una mujer percibe su cuerpo puede influir profundamente en su deseo sexual y bienestar emocional. Sentirse incómoda con su apariencia, luchar con inseguridades o compararse constantemente con estándares irreales de belleza puede disminuir su interés en la intimidad. Estos pensamientos negativos no solo afectan cómo se ve a sí misma, sino también cómo cree que su pareja la percibe, aumentando el miedo al rechazo.

Cuando la imagen corporal se ve afectada, es común que se eviten momentos que podrían fortalecer la conexión erótica, como la espontaneidad en las caricias o la búsqueda de cercanía física. Por otro lado, la autoaceptación y la confianza en uno mismo generan una actitud más abierta hacia el deseo y el disfrute. Trabajar en construir una relación positiva con el cuerpo, incluso a través de pequeños actos de cuidado personal o terapia, puede marcar una diferencia significativa en la manera en que se vive la intimidad. La confianza no solo mejora el amor propio, sino que también fomenta una mayor conexión con la pareja.

Experiencias traumáticas y salud mental

Un historial de abuso sexual o emocional puede tener repercusiones a largo plazo en el deseo sexual. Adicionalmente, condiciones como la depresión o trastornos de ansiedad pueden quitar energía física y mental, bloqueando cualquier impulso sexual.

Falta de sueño y agotamiento

El cuerpo necesita descanso adecuado para funcionar bien en todos los aspectos. El insomnio o las largas jornadas de trabajo conducen al cansancio crónico, eliminando cualquier energía destinada al disfrute íntimo.

¿Le resultó útil este artículo?
Lee también:
Photo of Dany Levito

Dany Levito

Daniela, una apasionada de la lectura y la tecnología, nació en una vibrante ciudad en América Latina. Desde muy temprana edad, mostró un gran interés por los libros y la curiosidad por explorar el mundo de la tecnología.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *