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Estilo de vida

¿Qué es el phubbing, esta forma de negligencia emocional que todos practicamos sin saberlo?

Mirar constantemente el teléfono en lugar de atender a las personas presentes parece inofensivo, pero este hábito conocido como phubbing puede ser más perjudicial de lo que parece. Esta práctica, una combinación de las palabras inglesas “phone” (teléfono) y “snubbing” (desairar), representa una forma de desconexión emocional que muchos realizan sin ser conscientes del impacto que tiene en sus relaciones y su bienestar emocional.

¿Cómo afecta el phubbing nuestras relaciones?

El phubbing impacta directamente en la calidad de la interacción humana. Imagina estar en una conversación importante. Al mirar el teléfono durante ese momento, el mensaje enviado al interlocutor es claro: el dispositivo importa más que la persona. Este gesto aparentemente insignificante puede erosionar la conexión emocional, generando sentimientos de abandono, rechazo e incluso celos en quien lo experimenta.

En relaciones de pareja, reduce la intimidad y la satisfacción emocional. Cuando una persona siente que constantemente ha quedado en segundo plano frente a una pantalla, la confianza y la comunicación pueden deteriorarse. Estudios recientes también indican que esta conducta fomenta la aparición de conflictos frecuentes debido a las tensiones acumuladas.

Las raíces del phubbing: ¿por qué lo hacemos?

En un mundo hiperconectado, las notificaciones constantes y el miedo a “perderse algo” (también llamado FOMO, por sus siglas en inglés) fomentan que muchas personas prioricen su teléfono sobre la interacción cara a cara. Además, la accesibilidad ilimitada a contenido digital hace que el smartphone se convierta en una parte integral de la vida cotidiana. España, por ejemplo, es uno de los países con mayor penetración de smartphones a nivel global, lo cual contribuye significativamente al problema.

Entre adolescentes es especialmente prevalente. Un 87% de los jóvenes prefieren comunicarse a través de pantallas antes que en persona, lo que no solo limita las habilidades sociales, sino que también les predispone a niveles más altos de ansiedad y aislamiento.

Consecuencias psicológicas del phubbing

Aunque pueda parecer un hábito menudo, sus efectos emocionales son significativos. Practicar o experimentar este comportamiento puede generar:

Aislamiento emocional: la desconexión frecuente con las personas cercanas crea una brecha emocional difícil de superar.

Problemas de autoestima: sentirse ignorado puede disminuir la autoestima de quienes sufren el phubbing.

Ansiedad y depresión: la falta de conexión y el sentimiento de rechazo intensifican problemas de salud mental.

Pérdida de intimidad: las relaciones personales se vuelven más superficiales cuando la atención se centra en el teléfono y no en la otra persona.

Además, no solo afecta a parejas o amigos, sino también a relaciones familiares. Por ejemplo, en la dinámica padre-hijo, este hábito puede fomentar una mayor adicción tecnológica en los niños al ver cómo el móvil domina el tiempo familiar.

Foto Freepik

Estrategias para evitar el phubbing

Combatir el phubbing requiere cambios conscientes en los hábitos diarios. Algunos pasos útiles incluyen:

Establecer espacios libres de dispositivos: lugares como la mesa del comedor, las habitaciones o eventos familiares son ideales para fomentar la interacción sin interrupciones.

Desactivar notificaciones: reducir la cantidad de alertas en el teléfono permite mantenerse presente durante momentos importantes.

Crear “zonas de parqueo” para móviles: designar espacios donde todos dejen sus dispositivos durante reuniones o comidas ayuda a mejorar la atención en el presente.

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Fomentar la comunicación sincera: hablar abiertamente sobre cómo afecta el phubbing a las relaciones puede ser el primer paso para solucionarlo.

Practicar mindfulness: estar consciente del momento presente y del impacto de nuestras acciones beneficia enormemente las conexiones humanas.

Por ejemplo, algo tan simple como dejar el móvil en silencio durante una cena en pareja puede marcar la diferencia. Estas pequeñas acciones demuestran a quienes nos rodean que son valiosos y que su compañía es apreciada.

La conexión humana frente a la tecnología

A medida que los dispositivos móviles se integran más en nuestras rutinas, debemos recordar que la conexión emocional sigue siendo fundamental para el bienestar humano. El “tecnoferencia”, término que describe la interferencia de la tecnología en las relaciones humanas, ha generado un promedio de 6 a 7 horas diarias frente a pantallas. De estas, más de la mitad se dedica exclusivamente a los smartphones. Esta interferencia, aunque aparentemente inevitable, puede mitigarse con esfuerzo y conciencia.

Para muchas personas, dejar atrás el phubbing implica reencontrarse con lo esencial: escuchar activamente, compartir miradas y reforzar los lazos afectivos sin distracciones digitales. En un mundo tan interconectado, quizás el mayor acto de atención sea desconectar.

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Dany Levito

Daniela, una apasionada de la lectura y la tecnología, nació en una vibrante ciudad en América Latina. Desde muy temprana edad, mostró un gran interés por los libros y la curiosidad por explorar el mundo de la tecnología.

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