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Pareja

¿Qué le pasa a tu cuerpo si no tienes relaciones sexuales por meses?

No tener relaciones sexuales por un tiempo es algo completamente normal y no debería ser motivo de preocupación, salvo que notes un impacto significativo en tu bienestar emocional o físico

El sexo no solo es una forma de intimidad con otra persona, también tiene beneficios para la salud física y mental. Pero, ¿qué ocurre en el cuerpo cuando dejamos de tener relaciones sexuales por un periodo prolongado? Aunque la abstinencia puede ser una decisión personal o circunstancial, es posible que tenga algunos efectos notables. Aquí te explicamos qué pasa y cómo manejarlo.

Cambios hormonales y estrés

El sexo ayuda a liberar hormonas como la oxitocina, la dopamina y las endorfinas, conocidas por su capacidad de generar placer, reducir el estrés y mejorar el estado de ánimo. Cuando dejas de tener relaciones sexuales, tu cuerpo puede experimentar una disminución en la producción de estas sustancias, lo que podría traducirse en un aumento del estrés, ansiedad o incluso problemas para dormir.

Además, durante el sexo se reduce la producción de cortisol, la hormona del estrés. Sin esta actividad, algunos notan que se sienten más tensos o irritables, especialmente si el sexo solía ser una válvula de escape.

Sistema inmunológico más débil

Estudios han demostrado que las personas sexualmente activas suelen tener niveles más altos de ciertos anticuerpos, como la inmunoglobulina A (IgA), que fortalece el sistema inmunológico. La falta de relaciones sexuales no significa necesariamente que te enfermes más, pero podría reflejarse en una capacidad un poco menor para combatir infecciones.

Impacto en la salud sexual de hombres y mujeres

Para las mujeres, en particular aquellas en la menopausia, la falta de sexo podría causar atrofia vaginal, un trastorno en el que las paredes vaginales se adelgazan y se vuelven más secas debido a una disminución en los niveles de estrógeno. Esto puede hacer que retomar la actividad sexual sea incómodo o doloroso.

En el caso de los hombres, algunos estudios sugieren que una menor frecuencia de eyaculación podría estar vinculada a un mayor riesgo de problemas como el cáncer de próstata. Si bien este vínculo no es concluyente, se ha observado que eyacular al menos 21 veces al mes podría tener beneficios protectores.

Cambios en el deseo sexual

Contrario a lo que podrías imaginar, la falta de sexo no siempre aumenta el deseo. Para muchas personas, una pausa prolongada puede disminuir la libido. Esto sucede porque el cuerpo reduce la producción de hormonas asociadas con la actividad sexual, como la testosterona. Recuperar el interés puede llevar tiempo y requiere paciencia contigo mismo.

Consecuencias emocionales

Más allá de los efectos físicos, la abstinencia puede influir en la autoestima o en la percepción personal de la sexualidad. Algunas personas sienten una desconexión emocional con su pareja o consigo mismas, especialmente si el sexo formaba parte importante de su vínculo afectivo.

Sin embargo, esto no sucede en todos los casos. Para algunas personas, tomarse un descanso sexual puede ser liberador y una oportunidad para centrarse en otras áreas de su vida.

Alternativas para mantener el bienestar sexual

Si bien la actividad sexual con otra persona puede estar pausada, eso no significa que no puedas cuidar tu salud sexual. La masturbación, por ejemplo, sigue proporcionando muchos de los beneficios del sexo en pareja, como la liberación de endorfinas y el alivio del estrés. También puede ayudarte a mantener la conexión con tu cuerpo y tus deseos.

Otras alternativas incluyen explorar la lectura erótica, incorporar juguetes sexuales o incluso practicar ejercicios como el entrenamiento del suelo pélvico, que fortalece los músculos involucrados en las relaciones sexuales.

Escucha a tu cuerpo

Es importante recordar que los efectos de la falta de sexo varían de una persona a otra. Mientras que algunos sienten cambios evidentes, otros no notan ninguna diferencia. Lo esencial es escuchar a tu cuerpo y no sentirte presionado por expectativas externas. Recuerda que la sexualidad es una experiencia única y personal. Si sientes que necesitas apoyo, hablar con un médico o un terapeuta puede ser una buena idea.

Lo más importante es que te sientas cómodo con tu cuerpo y decisiones. Ya sea retomando el sexo o explorando otras formas de conexión contigo mismo, lo esencial es priorizar tu salud y felicidad. ¡Tú tienes el control!

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Lidia Baldomero

Lidia, una escritora apasionada del mundo del estilo de vida, nació en una pequeña ciudad costera de España. Desde muy temprana edad, su curiosidad y amor por la escritura la llevaron a explorar diferentes temas y expresarse a través de las palabras.

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