Una mujer da a luz en el ataúd 10 días después de morir: ¿Qué sucedió?
Un impactante caso reportado desde Sudáfrica dejó al mundo perplejo: una mujer embarazada fallecida dio a luz dentro de su ataúd 10 días después de morir. Aunque a simple vista puede parecer algo sobrenatural o fuera de la realidad, este suceso tiene una explicación científica que vale la pena analizar.

Nomveliso Nomasonto Mdoyi, de 33 años, era madre de cinco hijos y estaba embarazada de nueve meses al momento de su muerte. Falleció de manera repentina, dejando en impacto a su familia y su comunidad en la localidad de Mbizana, Sudáfrica. Diez días después de su fallecimiento, mientras el personal de la funeraria preparaba su cuerpo para el funeral, hicieron un descubrimiento que los dejó atónitos: un bebé recién nacido, sin vida, dentro del ataúd junto a la difunta.
La escena desencadenó rumores y especulaciones entre los vecinos, desde relatos de brujería hasta teorías sobrenaturales. Sin embargo, la ciencia proporciona una explicación bastante clara para este extraño acontecimiento conocido como expulsión fetal postmortem.
¿Qué es la expulsión fetal postmortem?
El término “expulsión fetal postmortem”, también llamado coffin birth en inglés, describe un fenómeno raro en el cual un feto es expulsado del cuerpo de la madre fallecida debido a procesos de descomposición. Cuando un cuerpo entra en estado de putrefacción, los gases acumulados en el abdomen pueden provocar un aumento significativo de presión dentro del útero materno, forzando la salida del feto a través del canal de parto.
Este fenómeno, aunque poco frecuente, no es desconocido en la medicina forense, ya que algunos especialistas explican que el proceso de descomposición comienza tan solo unas horas después de la muerte, generando hinchazón y acumulación de gases. En casos donde la mujer estaba embarazada en etapas avanzadas, esta acumulación puede culminar en la expulsión del feto, generalmente ya sin vida.
Aunque pocos casos logran captar la atención mediática, la expulsión fetal postmortem ha sido documentada en otros momentos de la historia. Por ejemplo, en un episodio reportado en Toronto en 2009, una mujer fallecida desde hacía 17 horas dio “a luz” a un bebé vivo, un caso excepcional ya que, en la mayoría de los episodios, el feto no sobrevive.
La medicina forense considera que los casos donde el bebé nace vivo son extremadamente raros y dependen de diversos factores, incluidos el tiempo transcurrido desde la muerte de la madre y la condición física del feto.

¿Por qué es importante hablar de esto?
Casos como el de Nomveliso Nomasonto Mdoyi no solo llaman la atención por su peculiaridad, sino que también abren debates sobre la comprensión que aún debemos alcanzar en torno a temas como el embarazo y el duelo. Este fenómeno, que mezcla ciencia y tabú social, sirve para recordar que el cuerpo humano sigue sorprendiendo incluso después de la muerte.
Desde un contexto científico, este tipo de eventos resalta la importancia de registrar y analizar detalles forenses en situaciones inusuales. También ayuda a derribar mitos y supersticiones en comunidades donde las explicaciones sobrenaturales tienden a ser las primeras en surgir. Hablar de ello desde un enfoque informativo permite educar, desmentir rumores y fomentar la comprensión científica de procesos poco conocidos.
La reacción del personal de la funeraria y la comunidad
El asombro del personal funerario fue evidente y declararon nunca haber presenciado algo parecido. En cuanto a la comunidad de Mbizana, la noticia se compartió rápidamente, causando revuelo entre los vecinos. Mientras algunos optaron por aceptar la explicación científica, otros expresaron inquietudes relacionadas con creencias espirituales y religiosas.
Los familiares de Nomveliso decidieron enterrar a madre e hijo juntos, uniendo en el descanso final a quienes no pudieron compartir vida en este mundo.
Aunque casos como el “parto en el ataúd” seguirán generando asombro, lo importante es trabajar en sensibilizar y educar a las comunidades. La ciencia no solo busca respuestas, sino también brindar herramientas que nos ayuden a enfrentar lo inexplicable con una mente abierta.